
Orbit 57069 — Sensor de Lluvia y Helada Cableado para Controladores de Riego
4.6 ★ · 1323 reseñas
$14.23precio referencial
Ver en Amazon¿Qué es y para qué sirve?
Es un "interruptor de veto" físico: se conecta en el mismo circuito que activa el riego, y si detecta lluvia real (no un pronóstico de app) o temperatura de helada, corta esa señal para que el controlador no riegue aunque el horario programado diga que sí. Es la versión física y barata de la función "auto-skip por lluvia" que algunos controladores WiFi traen por software — acá la decide un disco que se hincha con el agua, no un algoritmo meteorológico.
Ejemplos prácticos de uso
- En casa: Tenés un controlador de riego tradicional de pared, sin WiFi ni app, y no querés que el césped se riegue durante una tormenta ni sobre tierra congelada — instalás este sensor en el cableado y el controlador deja de regar solo, sin que tengas que acordarte de cancelarlo a mano.
- En un negocio o taller: Un administrador de un complejo de casas con varios controladores viejos (sin conectividad) instalados en distintos sectores puede sumarle este sensor a cada uno para evitar que el riego siga funcionando durante una tormenta, sin reemplazar los controladores enteros por modelos WiFi.
Guía para no equivocarte al comprar
- Es cableado (conexión de 2 hilos), no wireless — necesitás poder tender cable desde donde se monta el sensor (un alero o zona abierta) hasta el controlador; si buscás una versión sin cables, existen variantes wireless de este tipo de sensor, pero no es este modelo.
- No mide la lluvia con la precisión de una estación meteorológica — según reseñas de compradores, en algunos casos subestima cuánto llovió realmente, así que conviene tratarlo como un interruptor de sí/no, no como un pluviómetro de precisión.
- Funciona con cualquier controlador de 24V AC porque se conecta al circuito de sensor externo estándar, no a un protocolo propietario — confirmá que tu controlador tenga ese par de terminales para sensor antes de comprar.
El consejo de inversión
Frente a confiar solo en el pronóstico de una app (que puede estar mal, sobre todo en microclimas), este sensor reacciona a la lluvia real que está cayendo sobre tu jardín, no a lo que dice el clima a varios kilómetros de distancia — por poco más de $14 evitás el desgaste de regar bajo lluvia o sobre césped congelado, algo que con el tiempo cuesta más en agua y en raíces dañadas que el sensor mismo.